Un coulant bien derretido

¡Hola novatos! Bienvenidos al rincón de la repostería. Debido a nuestra simpática singularidad de principiantes en esto de la cocina, he querido empezar la sección con un postre que resultará sencillo de elaborar con el que no vais a poder dejar de rechupetearos los dedos, palabra de chocolatera. Os presento al famoso coulant. Esta delicia francesa no es más que un pequeño bizcocho de chocolate con el interior fundido, pero cuando lo probéis, ¡entenderéis porque hay que darle las gracias a Michel Brass por inventarlo!

Ingredientes (para 4 personas)

4 huevos
125gr de azúcar TIEMPO: 20-30 min
200gr de harina PRECIO: 5 – 10 €
120gr de chocolate para postres DIFICULTAD: Media
100gr de mantequilla
50gr de harina

¿Cómo se elabora?


1. Mezclar los huevos, la mantequilla y el azúcar

En primer lugar, mezclaremos en un bol los cuatro huevos con el azúcar (es mejor si primero mezclamos mitad de azúcar con mitad de mantequilla y después añadimos las otras dos mitades) así se evitará que se formen grumos en la crema.


2. Preparar el chocolate

A continuación, y por separado, trocearemos minuciosamente el chocolate y luego lo fundiremos al baño María. Cuando el cocholate nos quede totalmente derretido, lo mezclaremos con la mantequilla (siempre a temperatura ambiente) y lo añadiremos junto a la mezcla de los huevos y el azúcar.


3. Preparar la crema y el molde

Seguidamente, verteremos la harina tamizada y removeremos hasta que quede una crema homogénea. Preparamos los moldes que haremos servir para la elaboración de los coulant. Primero los untaremos con mantequilla y posteriormente los espolvorearemos con harina, procurando recubrir todas las paredes del molde para evitar que la masa se pegue. Vertemos la masa en el molde.


4. Hornear la masa

Dejamos reposar la masa durante un rato en la nevera. Una vez transcurrido este tiempo, precalentamos el horno a una temperatura de 250º y hornearemos la masa durante 10 min. Sacamos los coulant del horno y dejamos enfriar unos minutos. Después, ya estarán listos para desmoldar y servirlos.


El coulant ha sido uno de los primeros postres que me atreví a hacer, aunque los resultados iniciales no cumplieron demasiado mis expectativas: el chocolate de dentro del bizcocho quedaba demasiado sólido. Aunque sea un postre rápido y sencillo requiere encontrar el punto exacto en el que la parte externa quede consistente mientras la parte interior permanece totalmente derretida.

Cada horno es un mundo, por lo que he descrito el tiempo de cocción de los coulant y la potencia a la que deben ser horneados según las características de mi horno. Así que es cosa vuestra descubrir ese punto ideal, jugando con el tiempo y la potencia del horno que tengáis.

CONSEJO: Si tenéis dificultades para resolver este problema os aconsejo que probéis de hornear tan solo uno de ellos. Si se desmorona al desmoldarlo sabremos que hay que dejar que se hagan unos minutos más. Pero si lo abrimos por dentro y el chocolate no está derretido tendremos que hornear los demás durante menos tiempo.

Otro truco para que se cumpla la regla de la cascada de chocolate es añadir a la masa unos cuantos bombones enteros. Es un consejo que me dio una amiga y parece que hasta ahora le ha funcionado.

Recordad que a esta maravilla se le saca el máximo partido en caliente. Puede que no os quede como en la foto pero, en ese caso, no es desaniméis; ¡seguid intentándolo!

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